
Quiero agradecer profundamente a todas las personas que, con solidaridad y confianza, han comprado mis libros para apoyar los gastos que esta campaña demanda. No es una campaña política, sino ciudadana: un esfuerzo colectivo para recuperar la calma, la conciencia y el respeto.
Entre los gastos que sostienen esta labor está el apoyo de un asistente que atiende mis asuntos en la oficina mientras escribo, reviso y publico los artículos. También lleva el orden y la cronología de las publicaciones, las fechas de salida y el seguimiento de la comunicación. Sin embargo, cada mensaje lo respondo yo personalmente.
Además, tengo comunicación constante con profesionales que me ayudan a investigar y verificar la veracidad de algunos temas antes de publicarlos. Ese trabajo requiere tiempo, dedicación y criterios técnicos que, francamente, muchas veces yo no tengo en el día a día.
Otro gasto importante es el uso de cuatro suscripciones de servicios de inteligencia artificial, que utilizo para tareas de investigación, verificación de datos, diseño de publicaciones, elaboración de imágenes, videos y hasta canciones que acompañan esta campaña. Son herramientas de apoyo que hacen posible sostener el ritmo y la calidad del contenido.
Por último, como muchos habrán notado, mi cuenta de Facebook ya cuenta con la insignia azul de perfil verificado, un proceso con costo mensual que protege la página de ciberataques o intentos de suplantación, asegurando que todo lo que lean proviene directamente de mí.
Hasta ahora, son pocos los libros vendidos, pero mi gratitud es enorme. Cada compra y cada gesto de apoyo me permiten mantener esta campaña viva, libre, transparente y con el propósito que la inspiró:
Apaciguar el ser interior, para que Costa Rica pueda respirar en paz.
Gracias por acompañarme, por creer y por seguir. Y si podés, de alguna manera, apoyar con los costos, este es un buen momento.