El doctor
Clínica Médica Rohrmoser. Dr. Esteban Herrera Carro.

Hay algo curioso en la vida… cómo algunas personas aparecen, se vuelven cercanas, luego el tiempo toma su rumbo… y un día, sin aviso, vuelven a cruzarse en el camino. A Esteban lo conozco desde hace varios años, en otra etapa, en otro momento, cuando todo era más simple y los caminos apenas se estaban dibujando. Recuerdo sus inicios, su formación, ese proceso que uno observa de lejos sin saber exactamente en qué se va a convertir. Y el tiempo hizo lo suyo. La vida nos llevó por rutas distintas, dejamos de coincidir… y cuando su nombre volvió a aparecer, ya no era aquel muchacho que estaba empezando. Era un médico formado, reconocido, con trayectoria. Y ahí, sin planearlo, nuestras historias volvieron a tocarse.
Daniel Blanco, quien se encarga de temas publicitarios y de mercadeo en la Clínica Médica Rohrmoser, fue quien tuvo la idea. Vio en mí —no sé si por la edad, por algunos detalles que ya empiezan a notarse, o simplemente por la cantidad de personas que leen lo que escribo— una oportunidad para hacer algo distinto. Tal vez un “experimento” —dicho en tono de broma—, tal vez un caso real, visible, cercano. La verdad… no sé exactamente por qué pensó en mí. Pero sí sé algo: cualquiera que haya sido la razón, yo salgo ganando. Porque si esto se va a hacer, espero quedar un poquito mejor… y porque hacerlo de frente, desde el inicio, también habla de la seguridad que hay detrás.
No es lo mismo decir: “hagamos algo, vemos cómo queda y después decidimos si lo mostramos” … que decir: “hagámoslo de cara a todos”. Eso no es casualidad. Eso habla de confianza en el propio trabajo. Y ahí es donde, para mí, esto empieza a tomar otro sentido.
Porque más allá de la propuesta, hay algo que también pesa… a quién le estás confiando algo tan personal. Y en ese punto, la historia cambia. No es solo una clínica, no es solo un procedimiento, no es solo contenido. Es una decisión que pasa por otro lugar. Por la confianza.
Todavía no me he sentado con ellos. Eso vendrá pronto. Y ahí empezarán a definirse los detalles: qué hacer, cómo hacerlo, cómo documentarlo… si habrá fotos, videos, o si esto se contará únicamente desde lo escrito. Pero más allá de la forma… lo que realmente me interesa es el fondo. Qué pasa cuando uno decide hacer algo así, de frente, sin esconder el proceso. Qué pasa cuando uno se expone, no solo al cambio… sino a la mirada de los demás.
Esto sigue tomando forma.