{"id":4219,"date":"2026-06-10T17:58:41","date_gmt":"2026-06-10T17:58:41","guid":{"rendered":"https:\/\/viniciojarquin.com\/blog\/?p=4219"},"modified":"2026-06-10T18:05:38","modified_gmt":"2026-06-10T18:05:38","slug":"cuando-llegue-a-kolbi-ya-no-era-el-mismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/viniciojarquin.com\/blog\/cuando-llegue-a-kolbi-ya-no-era-el-mismo\/","title":{"rendered":"Cuando llegu\u00e9 a Kolbi ya no era el mismo"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"800\" data-src=\"https:\/\/viniciojarquin.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Kolbi.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-4221 lazyload\" data-srcset=\"https:\/\/viniciojarquin.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Kolbi.png 800w, https:\/\/viniciojarquin.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Kolbi-300x300.png 300w, https:\/\/viniciojarquin.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Kolbi-150x150.png 150w, https:\/\/viniciojarquin.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/Kolbi-768x768.png 768w\" data-sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" style=\"--smush-placeholder-width: 800px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 800\/800;\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta ma\u00f1ana necesitaba ir al Instituto Costarricense de Electricidad porque mi cuenta hab\u00eda consumido todo el internet disponible de una manera que me parec\u00eda irregular. Ten\u00eda que hacer la gesti\u00f3n correspondiente para averiguar qu\u00e9 hab\u00eda ocurrido y buscar una soluci\u00f3n. Lo curioso es que iba muy tranquilo. No iba molesto. No iba dispuesto a reclamar. Ni siquiera iba preparado para una discusi\u00f3n. Iba con la absoluta convicci\u00f3n de que se trataba de alg\u00fan error o de alguna situaci\u00f3n que seguramente podr\u00edan aclararme. Adem\u00e1s, la oficina de Kolbi en Pavas siempre me ha parecido un lugar agradable. Es bonita, ordenada y, cada vez que he ido, me han atendido con amabilidad. El d\u00eda tambi\u00e9n ayudaba. Ya no hac\u00eda tanto fr\u00edo como el d\u00eda anterior. Hab\u00eda salido el sol. El cielo se ve\u00eda limpio y todo parec\u00eda anunciar una ma\u00f1ana agradable. Incluso me puse una camisa de colores, de esas que uno utiliza cuando anda de buen humor y con ganas de disfrutar el d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Llegu\u00e9 al parqueo y encontr\u00e9 un espacio frente al port\u00f3n. Entr\u00e9 de frente porque, desde mi perspectiva, era la forma m\u00e1s sencilla de salir despu\u00e9s. Bastaba con echar el carro hacia atr\u00e1s y continuar el camino. Para m\u00ed, aquello era perfectamente una posici\u00f3n de salida. Mientras terminaba de acomodarme, el guarda se acerc\u00f3 y me dijo que deb\u00eda estacionar el veh\u00edculo en posici\u00f3n de salida. Yo le respond\u00ed que precisamente as\u00ed estaba para ese espacio espec\u00edfico. Sin embargo, me respondi\u00f3 algo que me tom\u00f3 por sorpresa: \u201cNo se ponga as\u00ed porque no lo van a atender\u201d. Le expliqu\u00e9 nuevamente que entend\u00eda lo que me estaba diciendo, pero que para m\u00ed aquello s\u00ed era una posici\u00f3n de salida. Le coment\u00e9 que, si lo que necesitaba era que estacionara el veh\u00edculo de retroceso, pod\u00eda dec\u00edrmelo directamente. Incluso le dije que para m\u00ed era m\u00e1s inc\u00f3modo hacerlo de esa manera, pero que si esa era la regla no hab\u00eda ning\u00fan problema. Le agradec\u00ed y trat\u00e9 de mantener la cordialidad. Sin embargo, insisti\u00f3 con la misma frase. Y fue en ese momento cuando algo cambi\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No ocurri\u00f3 nada grave. Nadie me grit\u00f3. Nadie me insult\u00f3. Nadie me falt\u00f3 al respeto de manera evidente. Pero aquella conversaci\u00f3n tuvo un efecto curioso. La persona que hab\u00eda llegado al parqueo era una. La que camin\u00f3 hacia la puerta unos segundos despu\u00e9s ya era otra. Entr\u00e9 a la oficina indispuesto. No furioso. No enojado. Simplemente indispuesto. Y mientras caminaba hacia la recepci\u00f3n me di cuenta de algo que me pareci\u00f3 interesante. Una interacci\u00f3n de apenas unos segundos hab\u00eda logrado alterar por completo el estado emocional con el que hab\u00eda iniciado la ma\u00f1ana. Por suerte, adem\u00e1s de cliente, tambi\u00e9n soy director de Apacigua. As\u00ed que antes de llegar al mostrador hice algo que trato de ense\u00f1ar constantemente: me observ\u00e9. Me di cuenta de que estaba cargando una emoci\u00f3n que no ten\u00eda nada que ver con las personas que estaban adentro. Ellos no hab\u00edan participado en aquella conversaci\u00f3n. Ellos no eran responsables de c\u00f3mo yo me sent\u00eda en ese momento. Respir\u00e9. Me calm\u00e9. Sin embargo, todav\u00eda quedaba un poco de amargaz\u00f3n en mi esp\u00edritu. Ya hab\u00eda comenzado el proceso de apaciguamiento, pero todav\u00eda no estaba completo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Me dieron la ficha N12. Aproximadamente cuarenta y cinco segundos despu\u00e9s apareci\u00f3 en pantalla. Me sent\u00e9 frente al escritorio y el muchacho que me atendi\u00f3, que despu\u00e9s supe que se llama David Kelly, me recibi\u00f3 con una sonrisa sincera. Me pregunt\u00f3 qu\u00e9 necesitaba y le expliqu\u00e9 la situaci\u00f3n. No como un problema. No como una queja. Simplemente como una situaci\u00f3n que necesitaba resolver. Entonces ocurri\u00f3 algo extraordinariamente sencillo y, precisamente por eso, extraordinariamente valioso. Mientras revisaba la cuenta continu\u00f3 sonriendo. Conversamos un poco sobre el clima. Revis\u00f3 los consumos. Me explic\u00f3 lo que estaba viendo. Me recomend\u00f3 instalar la aplicaci\u00f3n de Kolbi. Me ayud\u00f3 a descargarla. Me ayud\u00f3 a configurarla. Me mostr\u00f3 algunas herramientas que podr\u00edan servirme m\u00e1s adelante. Y poco a poco empec\u00e9 a sentir algo que no es tan frecuente en estos tiempos: la sensaci\u00f3n de que la persona que ten\u00eda enfrente realmente quer\u00eda ayudarme.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No hablo de alguien que simplemente cumple con un procedimiento. Hablo de alguien que parece encontrar satisfacci\u00f3n en resolver situaciones. La mejor manera que encuentro para describirlo es esta: era como sentarse frente a un amigo y decirle \u201ctengo esto\u201d, y que ese amigo respondiera con total tranquilidad: \u201cNo hay ning\u00fan problema. Yo te ayudo. Yo me encargo. Vos tranquilo\u201d. Eso fue exactamente lo que sent\u00ed. Como si desde el otro lado del escritorio alguien hubiera decidido abrazar no solamente al cliente, sino tambi\u00e9n la situaci\u00f3n que llevaba conmigo. Como si hubiera dicho, sin palabras, \u201cdame eso que te preocupa y veamos c\u00f3mo lo resolvemos juntos\u201d. Y eso fue precisamente lo que hizo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Orden\u00f3 el conteo de gigas. Orden\u00f3 la cuenta. Orden\u00f3 la aplicaci\u00f3n. Orden\u00f3 el tel\u00e9fono. Pero, sobre todo, orden\u00f3 mi estado de \u00e1nimo. Porque lo que comenz\u00f3 siendo una gesti\u00f3n administrativa termin\u00f3 convirti\u00e9ndose en un momento agradable. Y s\u00e9 que lo que voy a decir puede sonar exagerado, pero a veces las exageraciones sirven para transmitir una verdad emocional. La atenci\u00f3n fue tan buena que casi dan ganas de tener otro problema con el tel\u00e9fono para volver a esa misma oficina, sentarse frente a ese mismo escritorio y escuchar nuevamente aquella tranquilidad con la que resolv\u00eda las cosas. Por supuesto, espero no tener ning\u00fan problema. Pero se entiende la idea. Hay personas que logran asociar su presencia con una sensaci\u00f3n de confianza. Uno sale pensando que, mientras ellas est\u00e9n ah\u00ed, las cosas van a terminar bien.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En alg\u00fan momento de la conversaci\u00f3n David me coment\u00f3 que para \u00e9l es importante ayudar a las personas a resolver lo que necesitan en el menor tiempo posible. Entonces le compart\u00ed algo que he repetido muchas veces durante a\u00f1os. Creo que hay dos principios capaces de transformar cualquier trabajo. El primero es hacer las cosas con amor. El segundo es tratar a la persona que est\u00e1 del otro lado como si uno mismo estuviera en su lugar. Preguntarse: \u00bfc\u00f3mo me gustar\u00eda que me atendieran a m\u00ed? \u00bfC\u00f3mo me gustar\u00eda que me resolvieran esto? \u00bfC\u00f3mo me gustar\u00eda sentirme cuando salga de aqu\u00ed? Y la verdad es que \u00e9l lo hizo. Lo hizo con eficiencia. Lo hizo con paciencia. Lo hizo con amabilidad. Lo hizo con una naturalidad que hac\u00eda pensar que no estaba siguiendo un manual, sino viviendo de acuerdo con sus propios valores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si esto forma parte de un entrenamiento institucional, felicito al ICE. Porque formar personas capaces de atender as\u00ed no es poca cosa. Pero si esto forma parte de la manera en que David decidi\u00f3 vivir su vida, entonces la felicitaci\u00f3n es todav\u00eda m\u00e1s grande. Porque logr\u00f3 algo que parece peque\u00f1o, pero no lo es. Borr\u00f3 cualquier rastro de amargaz\u00f3n que yo todav\u00eda pudiera estar cargando. Y eso tiene m\u00e1s valor del que solemos reconocer. A veces creemos que los grandes aportes a la sociedad vienen \u00fanicamente de quienes ocupan puestos importantes, aparecen en televisi\u00f3n o toman decisiones trascendentales. Sin embargo, muchas veces el verdadero impacto ocurre en lugares mucho m\u00e1s sencillos. Detr\u00e1s de un escritorio. En una conversaci\u00f3n de diez minutos. En una sonrisa. En una explicaci\u00f3n paciente. En una ayuda brindada a tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando termin\u00e9 la gesti\u00f3n sal\u00ed hacia el parqueo. Me mont\u00e9 en el carro. Arranqu\u00e9. Y antes de irme me detuve frente al guarda. Baj\u00e9 la ventana. Lo salud\u00e9. Le agradec\u00ed. Me desped\u00ed de \u00e9l y segu\u00ed mi camino dej\u00e1ndolo con una sonrisa. Fue entonces cuando comprend\u00ed lo que realmente hab\u00eda ocurrido. David me hab\u00eda hecho el d\u00eda. Y al hacerlo, indirectamente, hab\u00eda conseguido que yo tambi\u00e9n contribuyera a mejorar el d\u00eda de otra persona. No cuento esto como un m\u00e9rito m\u00edo. El m\u00e9rito es completamente suyo. Porque hoy, simplemente haciendo bien su trabajo y combin\u00e1ndolo con una extraordinaria forma de ser, logr\u00f3 mejorar el d\u00eda de dos personas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ahora me queda una sensaci\u00f3n curiosa. Personas con esa capacidad son personas que uno quisiera volver a encontrar. Pero cuando alguien trabaja resolviendo problemas en el ICE, uno prefiere no tener motivos para regresar, porque eso significar\u00eda que apareci\u00f3 otro problema que resolver. Tal vez la vida d\u00e9 muchas vueltas. Tal vez alg\u00fan d\u00eda nos crucemos en alguna calle. Aunque tambi\u00e9n lo veo poco probable porque \u00e9l anda en moto y yo normalmente ando en carro. Pero qui\u00e9n sabe. La vida tiene una forma muy peculiar de volver a reunir a las personas que dejan una huella positiva.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Soy Vinicio Jarqu\u00edn. Todav\u00eda no hemos llegado al mediod\u00eda de este mi\u00e9rcoles y todo indica que ser\u00e1 un d\u00eda maravilloso. Gracias, David. Gracias por recordarme que el servicio al cliente no consiste \u00fanicamente en resolver tr\u00e1mites. Consiste en resolver personas. Consiste en aliviar preocupaciones. Consiste en devolver tranquilidad. Y hoy, sin propon\u00e9rtelo, hiciste algo m\u00e1s que solucionar una situaci\u00f3n con una cuenta telef\u00f3nica. Me ayudaste a recuperar una ma\u00f1ana que hab\u00eda comenzado a torcerse. Y eso, aunque probablemente forme parte de tu rutina diaria, para quien est\u00e1 sentado al otro lado del escritorio puede significar much\u00edsimo m\u00e1s de lo que imagin\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Esta ma\u00f1ana necesitaba ir al Instituto Costarricense de Electricidad porque mi cuenta hab\u00eda consumido todo el internet disponible de una [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":4221,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[],"class_list":["post-4219","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mis-escritos"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.0 - 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