{"id":5005,"date":"2026-09-13T03:37:44","date_gmt":"2026-09-13T03:37:44","guid":{"rendered":"https:\/\/viniciojarquin.com\/blog\/?p=5005"},"modified":"2026-09-13T03:37:45","modified_gmt":"2026-09-13T03:37:45","slug":"las-palabras-de-max-barberena","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/viniciojarquin.com\/blog\/las-palabras-de-max-barberena\/","title":{"rendered":"Las palabras de Max Barberena"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img decoding=\"async\" width=\"589\" height=\"332\" data-src=\"https:\/\/viniciojarquin.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/image-8.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5006 lazyload\" style=\"--smush-placeholder-width: 589px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 589\/332;aspect-ratio:1.7740963855421688;width:589px;height:auto\" data-srcset=\"https:\/\/viniciojarquin.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/image-8.jpeg 589w, https:\/\/viniciojarquin.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/image-8-300x169.jpeg 300w\" data-sizes=\"(max-width: 589px) 100vw, 589px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta tarde, como un grato accidente de esos que a veces nos regalan las redes sociales, me top\u00e9 con uno de los videos de Max Barberena. Lo escuch\u00e9 una vez, luego otra, y termin\u00e9 haciendo lo que uno hace cuando encuentra algo que le despierta curiosidad: entr\u00e9 a su cuenta y comenc\u00e9 a navegar por otros de sus videos. Me gustaron much\u00edsimo sus palabras sobre el nacionalismo, la patria, la independencia, los logros y, especialmente, los esfuerzos de los costarricenses. Porque mientras lo escuchaba pens\u00e9 en algo que quiz\u00e1 deber\u00edamos recordar m\u00e1s durante estos d\u00edas de septiembre: Costa Rica no nos la regalaron. A veces hablamos de este pa\u00eds como si la paz, la democracia, la educaci\u00f3n, las instituciones, la seguridad social y hasta nuestra forma de vivir hubieran aparecido naturalmente, como los volcanes o las monta\u00f1as. Y no. Detr\u00e1s de la Costa Rica que recibimos hubo generaciones enteras trabajando, luchando, tomando decisiones dif\u00edciles y, algunas veces, pagando costos enormes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Me gust\u00f3 escucharlo hablar de costarricenses que han demostrado hasta d\u00f3nde podemos llegar. Franklin Chang no lleg\u00f3 al espacio porque alguien decidiera regalarle un asiento. Claudia Poll no lleg\u00f3 a convertirse en campeona ol\u00edmpica porque alguien le cediera unos metros en la piscina. Keylor Navas no lleg\u00f3 a defender la porter\u00eda de algunos de los equipos m\u00e1s grandes del mundo porque alguien le regalara cada atajada. Detr\u00e1s de ellos hubo disciplina, sacrificios, derrotas, madrugadas, insistencia y much\u00edsimo trabajo. Y como ellos existen miles de costarricenses cuyos nombres nunca aparecer\u00e1n en una portada, pero que todos los d\u00edas levantan este pa\u00eds. Y entonces pens\u00e9 que quiz\u00e1 hemos cometido el error de creer que la historia de Costa Rica tampoco cost\u00f3. La independencia pudo habernos llegado mediante una noticia y un documento, pero construir una naci\u00f3n independiente fue otra cosa. Costa Rica hubo que hacerla. Cost\u00f3 enfrentamientos entre nosotros, como Ochomogo. Cost\u00f3 Santa Rosa y Rivas. Cost\u00f3 la Campa\u00f1a Nacional contra los filibusteros de William Walker. Cost\u00f3 vidas, enfermedades, miedo y sacrificio. Si pudi\u00e9ramos preguntarle a Juan Santamar\u00eda si construir esta Costa Rica cost\u00f3, probablemente no necesitar\u00edamos demasiadas explicaciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero despu\u00e9s tambi\u00e9n cost\u00f3 construir la paz. Cost\u00f3 levantar escuelas, hospitales, caminos e instituciones. Cost\u00f3 imaginar una seguridad social cuando aquello parec\u00eda demasiado ambicioso para un pa\u00eds peque\u00f1o. Cost\u00f3 apostar por la educaci\u00f3n. Cost\u00f3 atravesar la tragedia de 1948 y posteriormente tomar una de las decisiones m\u00e1s extraordinarias de nuestra historia: abolir el ej\u00e9rcito. Mientras buena parte del mundo entend\u00eda la seguridad a trav\u00e9s de las armas, este peque\u00f1o pa\u00eds decidi\u00f3 intentar otro camino. Y aqu\u00ed seguimos, d\u00e9cadas despu\u00e9s, demostrando que aquella aparente locura pudo convertirse en una de nuestras mayores fortalezas. Mientras escuchaba a Max tambi\u00e9n pens\u00e9 en algo que repetimos much\u00edsimo: que Costa Rica es peque\u00f1a. Y s\u00ed, geogr\u00e1ficamente lo somos. Pero pocas veces dimensionamos todo lo que cabe dentro de este pedacito de tierra. Una extraordinaria biodiversidad, bosques, mares, volcanes, cientos de especies de aves, anfibios, mam\u00edferos y plantas. Tenemos una riqueza natural gigantesca concentrada en un territorio diminuto. Pero incluso por encima de todo eso, tenemos otro recurso que muchas veces olvidamos valorar: los propios costarricenses.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Porque si grandes empresas internacionales deciden establecer aqu\u00ed sus operaciones, si costarricenses han llegado a universidades, laboratorios, escenarios, empresas, competencias deportivas y centros cient\u00edficos alrededor del mundo, no es solamente por nuestra ubicaci\u00f3n en el mapa. Hay conocimiento, talento, creatividad, capacidad de trabajo y una cultura que, con todos nuestros defectos, todav\u00eda conserva algo profundamente nuestro: esa particular manera de entender la vida que resumimos diciendo pura vida. Y ya apagados los videos, con mi cabeza todav\u00eda a mil por hora, empezaron a aparecer m\u00e1s y m\u00e1s recuerdos de nuestros logros, de las decisiones que marcaron al pa\u00eds y de la forma en que Costa Rica ha ido encontrando, una y otra vez, la manera de seguir hacia adelante. Record\u00e9 la Declaraci\u00f3n de Neutralidad Perpetua de don Luis Alberto Monge. Record\u00e9 tambi\u00e9n el Plan de Paz de \u00d3scar Arias S\u00e1nchez, que lo llevar\u00eda a recibir el Premio Nobel de la Paz. Y junto a \u00e9l, inevitablemente, apareci\u00f3 en mi memoria el rostro de do\u00f1a Margarita Pen\u00f3n G\u00f3ngora, porque aunque su nombre no siempre aparezca asociado a esos grandes hitos, estoy seguro de que buena parte de los sacrificios, las tensiones y los costos personales de aquellos a\u00f1os tambi\u00e9n pasaron por ella.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y entonces me hice una pregunta que quiz\u00e1 no tenga respuesta. \u00bfQu\u00e9 pensaban todos los actores de esos grandes momentos de nuestra historia mientras los estaban viviendo? \u00bfSab\u00edan que estaban tomando decisiones que ser\u00edan recordadas durante d\u00e9cadas? \u00bfSab\u00edan que estaban marcando una diferencia que llegar\u00eda mucho m\u00e1s all\u00e1 de sus propias vidas? \u00bfO simplemente estaban haciendo lo que cre\u00edan correcto en ese momento, sin tener certeza alguna de c\u00f3mo los juzgar\u00eda el futuro? Y si ellos no lo sab\u00edan, \u00bfc\u00f3mo podr\u00edamos saberlo nosotros? \u00bfC\u00f3mo sabemos si en alg\u00fan momento nos toca a nosotros llevar la bandera y el estandarte cuesta arriba? Tal vez Juan Santamar\u00eda no imagin\u00f3 todo lo que vendr\u00eda despu\u00e9s. Tal vez pens\u00f3 \u00fanicamente que ten\u00eda que hacer algo. Algo concreto. Algo necesario. Tal vez crey\u00f3 que unos pocos compa\u00f1eros lo reconocer\u00edan, que cuatro gatos lo aplaudir\u00edan, o tal vez ni siquiera pens\u00f3 en aplausos. Y sin embargo, la historia decidi\u00f3 otra cosa. La historia convirti\u00f3 aquel acto en s\u00edmbolo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y entonces vuelvo a preguntarme por nosotros. \u00bfEstamos simplemente buscando que cuatro gatos nos aplaudan en las redes sociales? \u00bfEstamos contando reacciones, seguidores, comentarios y compartidos? \u00bfO alguna de las cosas que hacemos hoy podr\u00eda terminar formando parte, aunque sea de manera diminuta, de algo que dentro de cincuenta, cien o doscientos a\u00f1os alguien recuerde? No lo s\u00e9. Y probablemente nadie puede saberlo. Pero s\u00ed creo algo. Creo que deber\u00edamos hacer siempre las cosas con tanta fuerza, tanta convicci\u00f3n y tantas ganas como si la historia nos estuviera viendo. Como si estuviera sentada frente a nosotros. Observando. Tomando nota. Porque tal vez lo que hoy parece peque\u00f1o ma\u00f1ana resulte importante. Tal vez lo que hoy nadie entiende ma\u00f1ana tenga sentido. Tal vez una decisi\u00f3n tomada con miedo, con dudas y con muy poco respaldo termine abriendo un camino que nosotros mismos nunca llegaremos a recorrer.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso Apacigua seguir\u00e1 trabajando incansablemente. Porque aunque hoy apenas sea un granito de arena, aunque no camine con una antorcha en la mano, no cargue un rifle ni tenga que internarse monta\u00f1a adentro para luchar contra una ocupaci\u00f3n, har\u00e1 lo que le corresponde hacer en este momento de nuestra historia. Y si al final Apacigua no es recordada, si su nombre nunca aparece en un libro de historia y dentro de muchos a\u00f1os nadie sabe siquiera que existi\u00f3, yo me quedar\u00e9 con algo mucho m\u00e1s importante: la tranquilidad de saber que hice lo que pude, lo que consider\u00e9 correcto y aquello que cre\u00ed que pod\u00eda marcar una diferencia. Aunque hubiera empujones en el camino. Aunque algunas veces camin\u00e1ramos solos. Aunque no siempre nos entendieran. Porque quiz\u00e1s de eso se trata hacer historia: no de saber que alg\u00fan d\u00eda apareceremos en ella, sino de actuar correctamente aun cuando nadie nos pueda garantizar que seremos recordados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Apacigua seguir\u00e1 comunic\u00e1ndose de la manera en que considera correcta: con educaci\u00f3n, sin gritos, sin insultos y sin convertir cada mensaje en una competencia por conseguir seguidores. Pero tampoco voy a fingir que los n\u00fameros no significan nada. Cada vez que aumenta la cantidad de personas que nos siguen, prefiero interpretarlo como una se\u00f1al de que hay m\u00e1s personas que se identifican con esta manera de hacer las cosas, con este tono y con esta forma de entender el pa\u00eds. Y en mi caso hay algo todav\u00eda m\u00e1s personal. Muchas veces siento que quienes me siguen no lo hacen \u00fanicamente porque les gusta una publicaci\u00f3n, un video o una idea, como podr\u00eda suceder con cualquier creador de contenido. Algunos se han quedado cerca, me escriben, me acompa\u00f1an y me hacen sentir que existe un afecto detr\u00e1s de ese seguimiento. Tal vez no siempre sea as\u00ed. Tal vez alguna parte de eso sea simplemente mi manera de interpretarlo. Pero, aun as\u00ed, es combustible. Es una de esas peque\u00f1as fuerzas que me recuerdan que del otro lado hay alguien escuchando, alguien pensando, alguien que quiz\u00e1 comparte esta manera de caminar. Y algunas veces eso basta para seguir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso escuchar a Max Barberena esta tarde termin\u00f3 siendo mucho m\u00e1s que encontrarme accidentalmente con un video. Me record\u00f3 que celebrar la independencia no deber\u00eda consistir \u00fanicamente en poner una bandera, cantar el himno o recordar una fecha. Tambi\u00e9n deber\u00eda ser un ejercicio de gratitud hacia miles de costarricenses an\u00f3nimos que hicieron posible el pa\u00eds que recibimos. Y quiz\u00e1 tambi\u00e9n deber\u00eda servirnos para preguntarnos qu\u00e9 Costa Rica vamos a entregar nosotros. Porque nuestros antepasados hicieron su parte. Algunos incluso entregaron la vida. Otros construyeron instituciones que probablemente nunca imaginaron llegar\u00edan hasta nuestros d\u00edas. Nosotros recibimos esa herencia, pero no recibimos la garant\u00eda de conservarla para siempre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Costa Rica no nos la regalaron. Nos la prestaron quienes estuvieron antes. Y alg\u00fan d\u00eda tendremos que entreg\u00e1rsela a quienes vienen detr\u00e1s. Ojal\u00e1 podamos hacerlo diciendo que tambi\u00e9n nosotros hicimos nuestra parte. Y que, cuando nos toc\u00f3, actuamos como si la historia estuviera viendo. Porque probablemente lo estaba.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En conclusi\u00f3n, gracias a las palabras de Max, hoy solo quiero formar parte de una historia que, cuando alg\u00fan d\u00eda vuelva la mirada hacia nosotros, pueda juzgarme con cari\u00f1o. No porque haya hecho todo bien, ni porque haya acertado siempre, sino porque pueda reconocer que lo intent\u00e9 con convicci\u00f3n, que hice lo que consider\u00e9 correcto y que, mientras me toc\u00f3 caminar este tramo, procur\u00e9 dejar a Costa Rica un poco mejor de como la encontr\u00e9.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Esta tarde, como un grato accidente de esos que a veces nos regalan las redes sociales, me top\u00e9 con uno [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":5006,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[],"class_list":["post-5005","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-mis-escritos"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.0 - 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