05 – “¿Y si voto mal?”

Esta pregunta pesa más de lo que parece. “¿Y si voto mal?”. A veces no la dices en voz alta, pero te acompaña. Es un miedo silencioso. Miedo a equivocarte. Miedo a quedar mal. Miedo a cargar con la culpa de algo que no salga bien. Y es un miedo humano, legítimo, comprensible. Porque has crecido en un mundo que te exige decidir temprano… pero te castiga fuerte cuando fallas.

Te voy a decir algo que casi nadie se atreve a decirte con honestidad: no existe el voto perfecto. No existe la elección sin duda. No existe la decisión sin riesgo. Todo en la vida que vale la pena tiene un margen de error. Amar, estudiar, mudarte, confiar, empezar un proyecto… todo puede salir mal. Y, aun así, no por eso dejas de vivir.

Votar no es adivinar el futuro. Es elegir con la información que tienes hoy, con tu conciencia de hoy, con el país que ves hoy. Mañana podrás pensar distinto. Y eso no te hace irresponsable. Te hace humano. Te hace alguien que aprende.

El problema no es votar “mal”. El verdadero problema es no votar por miedo. Porque cuando decides no decidir, otros sí deciden. Y luego te toca vivir dentro de decisiones que no nacieron de tu criterio, ni de tus valores, ni de tus sueños.

Nadie te está pidiendo que seas un experto. Nadie te está pidiendo certeza absoluta. Lo único que se te está pidiendo es esto: no te escondas detrás del miedo a equivocarte para renunciar a tu voz. Porque tu voz solo se fortalece cuando la usas, no cuando la guardas.

Equivocarse duele. Pero aprender transforma. Y no participar… eso sí deja huellas largas.}

De 18 a 22. Tu voto importa.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio