Doña Pilar ha publicado un video invitando a los costarricenses a presentarse en la Plaza de la Democracia este viernes 14, para apoyar al presidente durante su visita a la Asamblea Legislativa.
No puede ser que ella no sepa lo peligroso que es ese lugar en este momento. No puede ser que no entienda que entre más grande sea el zafarrancho que se provoque, más se desestabiliza el país, y más ganan quienes están en contra de la institucionalidad y de la democracia. Pero, aun así, los invita.
¡Qué corazón más malvado!
¿Saben cómo se llama eso? Carne de cañón.
Así se les llama a los soldados que un general manda por delante, sabiendo que muchos no regresarán. Los más sacrificables, los que van al frente para que los verdaderos responsables se queden atrás, cómodos, intactos, observando desde la distancia cómo otros pagan el precio de su ambición.
Y eso es exactamente lo que está ocurriendo.
Los que irán a esa plaza, los que gritarán consignas creyendo que defienden a su líder, serán usados. No serán héroes, ni mártires, ni patriotas: serán los primeros en caer si algo sale mal.
Costa Rica no merece esto.
El pueblo no debe ser carne de cañón de ningún político, por más carismático o influyente que sea.
La verdadera lealtad no está en seguir ciegamente una voz, sino en proteger la paz de la nación que nos sostiene a todos.
