Dos cataratas y este cuerpecito

Mi oficina tiene una puerta que da a una especie de terraza que utilizo como taller personal, para jugar con temas de arte. No es la terraza que ustedes han visto, donde doy clases. Esta es otra: suele pasar bastante desordenada y, por razones evidentes, no sale en los videos.

Empezó la lluvia y fue arreciando. Hasta ahí, nada extraordinario, hasta que comencé a escuchar una gran cantidad de agua cayendo en dos cataratas, una a cada lado. Una cosa es escuchar llover mientras uno trabaja y otra descubrir que el taller acaba de incorporar sus propias cataratas.

Así que, en pantalón de casa y en medio del aguacero, puse una escalera debajo de cada catarata y subí a investigar. Los desagües estaban llenos de hojas, mangos y toda suerte de basura. Los limpié, el agua volvió a correr por donde debía y cesaron los chorros. Todo quedó resuelto, salvo por un pequeño detalle: este cuerpecito quedó empapado.

Buen día.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio