Es muy interesante observar cómo se expresa la comunicación entre distintos grupos en esta campaña electoral. Los mensajes dicen mucho más de lo que aparentan. Quienes defienden el continuismo suelen usar frases como “van a ver la garroteada que les vamos a dar” o “van a ver cómo les vamos a vencer”, expresiones que dejan ver una lógica de triunfo personal, de derrota del otro, casi de ajuste de cuentas.
En cambio, quienes no estamos casados con el continuismo hablamos desde otro lugar. No buscamos una victoria para humillar, sino una victoria democrática y costarricense. Una victoria pluralista, social, cívica. Una victoria que no se celebra contra alguien, sino a favor del país.
Es como si, en un eventual triunfo del continuismo, el mensaje fuera algo así como un “lero lero” o un “chivita chivita”, una celebración infantil del poder ganado. Mientras que quienes defendemos la democracia, los derechos y las instituciones, ante una victoria diríamos simplemente: gracias, Costa Rica.
Las palabras importan. Revelan desde dónde se piensa, qué se desea y para qué se quiere el poder. Tal vez valga la pena preguntarse: ¿qué tipo de victoria quieres celebrar tú?
