Ejercicio de empatía

Por Vinicio Jarquín

Hoy despegaron desde Costa Rica dos personas que estaban en lista para ser extraditadas a los Estados Unidos, para enfrentar la ley, como corresponde en un Estado de derecho. Y aunque el hecho es contundente, casi cinematográfico, también es importante reconocer algo con total claridad: nada de lo que tú o yo hagamos va a acelerar ese proceso, ni va a determinar si son culpables, no tan culpables o inocentes. Esa parte, simplemente, no está en nuestras manos.

Lo que sí está en tus manos es algo mucho más cercano, mucho más íntimo: cómo reaccionas ante esto, qué eliges sentir, desde dónde decides mirar la situación. Porque ante un hecho así, se abren muchas posibilidades internas. Puedes sentir satisfacción, incluso alegría, pensando que “se hizo justicia”, aun sabiendo que en otro momento de la vida podría ser alguien cercano a ti quien aparezca en una situación similar. También puedes sentir tristeza, cuestionar lo que está pasando, preguntarte si todo es tan claro como parece.

Pero hay una opción que no siempre es la más fácil, aunque sí suele ser la más humana: la empatía.

Puedes pensar que esto les sucede por decisiones que tomaron, y al mismo tiempo permitirte sentir compasión. No tienes que convertirte en juez dentro de ti. No tienes que endurecerte para sentir que estás del “lado correcto”. Porque cuando te llenas de juicio, algo dentro de ti también se contamina. Se vuelve más rígido, más reactivo, menos sensible.

Y si amplías un poco más la mirada, también están las familias. Hermanos, hijos, padres… personas que no necesariamente están en el foco, pero que cargan con el peso emocional, con la incertidumbre, con el señalamiento, con la separación. Personas que hoy también están viviendo su propio proceso, en silencio, lejos de las opiniones públicas.

Hasta donde puedo suponer, tú no tienes nada que hacer en términos legales frente a esto. No hay una acción directa que puedas tomar sobre el caso. Pero sí hay algo que te corresponde completamente: cuidar tu mundo interno. Evitar que se llene de odio, que se alimente de la venganza, que se acostumbre a celebrar el dolor ajeno como si fuera una forma de justicia.

Por eso hoy te dejo una invitación sencilla, pero profunda. Hacer un ejercicio de empatía. No para justificar, no para absolver, sino para observarte. Para darte cuenta de qué despierta esto en ti, de qué emociones aparecen, de qué pensamientos se activan.

Y tal vez, al final, más allá de lo que pase con ellos… te encontrés con algo más importante: qué hay dentro de tu corazón, y qué estás eligiendo cultivar ahí.

3 comentarios en “Ejercicio de empatía”

  1. Hoy lloré viendo como los exponían al mundo. Un mundo cruel que quizás no pensó en hijos y familia .
    En seres humanos.
    Me pareció cómo cuándo Jesús iba a ser crucificado.
    Muchos a su lado mofandose del mal ajeno.
    Hoy descubrí en mi corazón esa empatia que espero un día la vivan conmigo en cualquier situación de mi vida .

  2. Cindy Esquivel Soto

    No soy quien para juzgar, todos somos seres humanos y nos equivocamos, tenemos que asumir nuestros errores con valentía, pero…ellos podrían haber cumplido aquí en nuestro país su condena, sé que lo que hicieron no está bien pero al menos aquí su familia directa podían seguirlo viendo en la cárcel, el solo hecho de visitar ese lugar es nefasto, lo digo por experiencia propia y saber que alguien de tu familia está ahí cumpliendo una condena no es vida, saber si día a día sobrevive, si en el transcurso de los días no muere apuñaleado, si sufre de golpizas diarias hasta caer en un hospital, no es vida pero al menos sabemos que podemos verlos una vez por semana. Dios los perdone y los juzgue por sus errores.

  3. Ligia Maria Estrada A

    Don Vinicio, ayer pensé en sus familias, sobre todo al escuchar una y mil veces a los periodistas de noticias ,repetir una y mil veces el apodo de uno de ellos,que tiene su nombre, pero para los periodistas era mejor de decir el nombre u ese feo apodo , pensé mucho en la familia de este Señor lo mal que se podían estar sintiendo. Creo hay que tener un poco de respeto a la hora de comunicar .

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