Las recompensas de Apacigua

Una amiga de Facebook, con quien he tenido la oportunidad de interactuar muchas veces, llevaba algún tiempo invitándome a su casa para que finalmente nos conociéramos en persona.

Mi agenda, ciertamente, no siempre me permite confirmar este tipo de encuentros con facilidad, pero ayer, por fin, lo logramos.

Fui a su casa y terminamos compartiendo muchas horas maravillosas.

Antes del encuentro me había preguntado si podía invitar a algunas personas cercanas a ella que también seguían a Apacigua, y por supuesto que le dije que sí.

Así fue como terminamos siendo unas once personas, reunidas alrededor de una mesa, conversando de la vida, del país, del nacimiento de Apacigua, de nuestras experiencias, de chismes, cuentos, chistes y de cuanta cosa se nos ocurrió.

¡Fue hermosísimo!

Una mesa llena de delicias, mucho café, conversaciones que iban y venían, risas, cariño y, más tarde, hasta una copita de vino. Como si todo eso fuera poco, también recibí un hermoso regalo que luego les enseñaré.

Quiero agradecer profundamente a nuestra encantadora anfitriona y a su hijo, con quien sentí una conexión especial desde el primer minuto, así como a sus primos y amigos, por tantas muestras de cariño, amistad, generosidad y solidaridad.

Llegué a una casa a conocer a una amiga de Facebook y terminé sintiéndome entre amigos de toda la vida.

Ojalá la vida me regale la oportunidad de volver a verlos, en un tiempo no muy lejano, y de seguir compartiendo esas conversaciones que, sin necesidad de grandes protocolos ni formalidades, terminan convirtiéndose en recuerdos maravillosos.

Estas son también las recompensas que me deja estar al frente de Apacigua. No son reconocimientos, títulos ni grandes ceremonias. Son personas, abrazos, conversaciones, miradas sinceras y esa sensación tan hermosa de descubrir que, detrás de una pantalla, hay seres humanos con quienes podemos construir vínculos verdaderos.

Me regresé a casa con el corazón lleno de gratitud.

Un abrazo enorme para todos y muchísimas gracias por una tarde tan especial.

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