Reporte de avance

He empezado a caminar donde esto realmente cobra sentido: en las escuelas. Ya di una primera charla de Apacigua, y no fue solo una exposición, fue un encuentro. De esos en los que uno siente que algo se mueve, aunque no se pueda medir todavía. Ya hay dos nuevas invitaciones en camino, y eso confirma algo que venía intuyendo: este mensaje no se queda en redes, necesita cuerpo, presencia, conversación directa. Porque es ahí, en el contacto humano, donde realmente puede empezar a generar algo distinto.

En paralelo, ya inicié las conversaciones con diputados. No como un gesto político, sino como parte de una intención más profunda de diálogo. Ya tengo una cita para compartir una charla con asesores de un diputado, y en las próximas semanas continuaré acercándome a decenas de diputados y sus equipos, de todas las fracciones. Sin etiquetas, sin bandos, sin entrar a jugar el juego tradicional de posiciones. Solo desde la idea de abrir espacios de reflexión en medio de una dinámica que normalmente empuja hacia lo contrario.

También, en las próximas semanas, tendré reuniones con tres expresidentes de la Asamblea Legislativa. Me interesa escuchar. Entender cómo han vivido ese espacio, cómo interpretan este nuevo momento político, qué ven ellos que tal vez no es tan evidente desde afuera. No se trata de validar posturas, sino de ampliar la mirada. De sumar perspectivas que ayuden a comprender mejor el fondo de lo que está pasando.

Después del 8 de mayo, daré un paso que me parece clave: tocar base con el Tribunal Supremo de Elecciones para explorar la posibilidad de llevar Apacigua a las escuelas de forma más estructurada. No como una intervención aislada, sino como un esfuerzo más amplio, sostenido, que permita sembrar algo distinto en las nuevas generaciones. Algo que no compita con ideologías, sino que invite a observarlas con mayor conciencia.

En junio comenzaremos con un proyecto que puede aportar mucho valor: “traducir” y publicar los proyectos de la Asamblea Legislativa. Bajar ese lenguaje técnico, muchas veces inaccesible, a un formato que cualquier persona pueda entender. Porque una ciudadanía más clara no necesita que le digan qué pensar… necesita poder comprender por sí misma.

Y mientras todo esto avanza, Apacigua sigue vivo en sus formas actuales: los artículos, la radio, el Universo Digital. No como plataformas separadas, sino como parte de un mismo pulso. Un espacio que acompaña, que invita a pausar, a observar, a no reaccionar de inmediato. A recordar que, incluso en medio del ruido, siempre hay un lugar al que uno puede volver.

Esto no es una meta alcanzada. Es un proceso en movimiento. Y quizás lo más valioso es justamente eso: que sigue caminando.

En paralelo, estoy trabajando en cinco libros simultáneamente. No como una muestra de productividad, sino como distintas formas de sostener una misma búsqueda desde ángulos diferentes.

Fármaco dinámica en la Asamblea es una mirada humana al paso por la Asamblea Legislativa, explorando no la política en sí, sino lo que el poder provoca en cada persona. A través de experiencias reales, observa cómo cambia —o revela— emociones, decisiones e identidad cuando alguien asume ese rol. Más que explicar la política, busca comprender al ser humano dentro de ella, con la aspiración de convertirse en una lectura que acompañe con mayor conciencia a quienes transitan ese espacio.

Archivo de la campaña reúne todos mis artículos publicados durante el proceso electoral, en orden cronológico y sin comentarios adicionales. Es, en esencia, un registro limpio del pensamiento en tiempo real, sin reinterpretaciones posteriores, permitiendo ver cómo se fue construyendo la mirada a lo largo del camino.

Salvando el pura vida, sin lograrlo es una crónica autobiográfica de lo vivido durante la campaña electoral, escrita desde adentro, pero sin candidatura. Es el recorrido de un ciudadano que terminó caminando entre candidatos, instituciones, conversaciones privadas y momentos públicos, tratando de entender qué le estaba pasando al país… y qué me estaba pasando a mí. Es memoria cercana, testimonio de época y un intento honesto de no perderse a uno mismo en medio del proceso.

Anatomía de una campaña electoral propone un recorrido íntimo por todo lo que ocurre dentro y fuera de una campaña política, desarmando el proceso pieza por pieza desde una mirada humana. No es un manual técnico ni un análisis frío, sino una exploración de las emociones colectivas, la narrativa, la influencia de las redes y los momentos invisibles donde realmente se define el rumbo de un país.

Cívica, ciudadanía y fanatismo es un recorrido sereno por lo que significa vivir en democracia hoy. Une educación cívica con una mirada profunda sobre el comportamiento ciudadano, el voto, la información y las emociones que atraviesan la política. Más que un libro de política, es una invitación a comprender, a dialogar sin odio y a ejercer la ciudadanía desde la conciencia.

Y si en algún momento sentís que Apacigua puede aportar algo positivo en medio de todo esto, y querés ser parte de que siga existiendo, podés apoyarnos. Cada aporte ayuda a sostener este proceso en marcha. Si además ese apoyo puede ser constante, permite darle mayor estabilidad a todo lo que se está construyendo. SINPE: 8708-9830.

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