Sostener lo que construye

En estos días he recibido algunos mensajes privados que, más que incomodarme, me invitan a reflexionar. Personas que consideran que es “feo” que pida apoyo económico para Apacigua. Y lo entiendo… de verdad lo entiendo. Porque durante mucho tiempo nos han enseñado que lo valioso debe sostenerse solo, o que pedir ayuda de alguna forma le resta mérito a lo que se hace. Pero hay algo que pocas veces se ve desde afuera: todo lo que hay detrás.

Apacigua no es un impulso improvisado ni una ocurrencia pasajera. Es tiempo invertido, es investigación constante, es contraste de fuentes, es criterio, es cuidado en el tono, es intención. Hay suscripciones que pagar, herramientas que utilizar, horas que no se ven, personas que colaboran, y una energía que se sostiene día a día para que cada mensaje llegue con claridad, con responsabilidad y con respeto. Nada de eso es gratuito, aunque muchas veces el contenido sí lo sea para quien lo recibe.

Alguien me dijo: “si usted decidió empezar este negocio, debería tener dinero para mantenerlo”. Y ahí es donde siento que hay una confusión importante. Esto no nació como un negocio. No está diseñado como una empresa que vende un producto y genera utilidades. Es un movimiento. Un espacio. Una forma de aportar, de abrir conversación, de invitar a pensar distinto, de construir algo que —al menos en intención— busca sumar en medio de tanto ruido.

Y sí, claro que yo asumo una parte importante de ese sostén. Eso nunca ha estado en duda. Pero también es cierto que, cuando algo empieza a crecer, cuando empieza a impactar a más personas, cuando se vuelve más grande que uno mismo… pedir apoyo deja de ser un capricho y se convierte en una forma honesta de permitir que eso continúe.

No estoy exigiendo. No estoy imponiendo. Estoy pidiendo, con humildad, a quienes sienten que esto les aporta, que si pueden y quieren, se sumen a sostenerlo. Porque al final, los espacios que valen la pena no se sostienen solos… se sostienen en comunidad.

Y tal vez la pregunta no es si está bien o mal pedir ayuda… sino qué tipo de cosas estamos dispuestos a apoyar para que sigan existiendo.

También hay algo que me he estado preguntando en estos días… y te lo comparto con total honestidad.

Hubo un momento en que lo que escribía también representaba una entrada económica directa para mí. Mis libros, mis contenidos… formaban parte de mi sustento. Hoy, mucho de eso se ha transformado. Lo que antes podía quedarse en lo personal, ahora se reinvierte en este movimiento. Y sí, eso también es parte de lo que yo estoy poniendo sobre la mesa.

Y en medio de todo esto, aparece una pregunta que no dejo de hacerme…

Si este espacio fuera solo un canal más de contenido, si yo me dedicara únicamente a generar publicaciones, a subirlas y dejarlas correr en redes como hace cualquier creador… probablemente todo sería más simple. Más liviano. Incluso más rentable.

Y entonces me detengo un momento… Y me pregunto si eso sería suficiente. Si eso es realmente lo que quieres de este espacio. Si prefieres un lugar donde solo consumas contenido… o un lugar donde sientas que estás siendo parte de algo que intenta construir, aportar, sostener.

Porque al final, Apacigua no nació para ser visto… nació para ser vivido. Y lo que se vive… rara vez se sostiene solo.

Y entonces hoy me pongo a pensar…

Yo sé que Apacigua va a seguir. De una u otra forma, va a seguir. Pero me queda una pregunta dando vueltas…

Si debe continuar como está, como yo lo siento, como un movimiento que se construye entre todos… o si debería transformarse en otra cosa… en algo más parecido a esos espacios que simplemente generan contenido y lo dejan correr.

Y con esa reflexión… me quedo.

Aunque, siendo honesto, hay algo que también siento con mucha claridad… y es que, al final del día, Apacigua nació para esto… y muy probablemente, seguirá siendo así.

Porque esto no se queda solo en lo que se publica… hay procesos, ideas y acciones que ya se están moviendo en lo cívico, en lo ciudadano, en espacios donde las cosas empiezan a tomar forma de verdad.

Y eso… apenas está comenzando.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio