Un llamado a votar

Este no es un mensaje para decirte por quién votar. No es un mensaje a favor de ningún partido ni de ninguna bandera. Es, simplemente, un llamado a que votes. A que estés presente. A que no delegues tu voz.

Votar no es un trámite. Es un acto de conciencia. Es el momento en que una persona común, sin poder, sin cargo y sin micrófono, tiene exactamente el mismo peso que cualquier otra. Ese día, tu voz vale uno. Y ese uno importa.

Entiendo el cansancio. Entiendo la desconfianza. Entiendo a quienes sienten que nada cambia. Pero no votar no es protesta: es ausencia. Y la ausencia nunca ha mejorado un país. Cuando no participas, otros deciden por ti. No siempre los mejores. No siempre los más preparados. A veces, simplemente, los más ruidosos.

Costa Rica no se construyó desde la indiferencia. Se construyó con gente que salió, que opinó, que eligió, que defendió reglas, aunque no siempre estuviera de acuerdo con los resultados. Esa es la base de una democracia viva.

No te pido que votes desde el enojo. Tampoco desde el miedo. Te pido que votes desde el amor al país que has vivido, con sus defectos y sus virtudes. Desde la responsabilidad de saber que lo que hoy parece pequeño, mañana puede ser decisivo.

Infórmate. Pensá. Dudá si es necesario. Pero cuando llegue el día, salí a votar. Porque el país no se cuida solo. Se cuida cuando tú estás ahí.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio