Este mensaje es para vos.
Para vos, que estás en esa línea silenciosa de quienes todavía no han decidido.
Para vos, que estás cerca del abstencionismo.
Para vos, que dudás si ir a votar o quedarte en la casa.
Hoy hay dos fuerzas claras, dos grupos fuertes, dos caminos abiertos frente al país. Unos que, consciente o inconscientemente, están dispuestos a entregar la democracia, la institucionalidad, la libertad, los derechos humanos y hasta los derechos de los niños. Y otros que estamos de pie, con las uñas, defendiendo lo que queda, tratando de rescatar la patria no solo para nosotros, sino para vos, para ellos, para todos.
No es tiempo de cobardía.
No es tiempo de quedarse en la casa.
No es tiempo de rascarse la panza ni de decir “todos son iguales”.
Es tiempo de levantarse.
Levantarse no es gritar más fuerte que otros. Es asumir responsabilidad. Es entender que cuando no decidís, alguien más decide por vos. Es recordar que este país no apareció solo: lo construimos entre todos, con errores, con aciertos, con esfuerzo y con tiempo.
Hoy ese país necesita que te pongás de pie. Que seas hombre, que seas mujer, que seas valiente. No para pelear con otros costarricenses, sino para decir con claridad: basta ya. Basta de destruir. Basta de normalizar el abuso. Basta de entregar lo que no nos pertenece a unos pocos.
La patria es nuestra.
El país es nuestro.
Y se defiende entre todos.
Dejate del miedo.
Dejate de la amargura.
Dejate de las banalidades que anestesian.
Costa Rica te necesita. De verdad.
Estamos tratando de salvar la patria para vos, para tus hijos y para tus nietos. No nos dejes solos. Tu ausencia pesa. Tu voto importa.
Levantate.
Vení con nosotros.
Vení a votar.
No podemos perder en cuatro años lo que tomó generaciones construir. No podemos entregar el país en manos de quienes lo debilitan y lo enfrentan consigo mismo.
Votemos.
Votemos no al continuismo.
Votemos por la democracia.
Salvemos la patria.
Salvemos a Costa Rica.
Salvemos este país para que vuelva a ser un lugar donde valga la pena vivir juntos.