
En los últimos días he estado trabajando en la creación de talleres de desarrollo personal dirigidos a funcionarios públicos.
Gracias al apoyo económico de algunas personas que han decidido dar un Empujoncito a Apacigua, este proyecto poco a poco va tomando forma.
Pero ahora se me ocurrió una idea todavía más grande.
¿Por qué no llevar el taller a una plataforma en línea para que cualquier funcionario público del país, incluso quienes trabajan en las zonas más alejadas, pueda acceder a él de forma gratuita?
El propósito es sencillo, pero profundamente importante: fortalecer la conciencia personal bajo un principio que considero fundamental:
Ser sin dejar de ser.
Es decir, ejercer un cargo público sin perder la esencia, sin abandonar los propios valores, sin dejar que la presión, el poder, el miedo o la conveniencia terminen definiendo quiénes somos.
El taller incluirá, además, un proceso para que cada participante descubra cuáles son sus valores esenciales y aprenda herramientas para mantenerse fiel a ellos, incluso cuando las circunstancias los pongan a prueba.
Mi sueño es que este material pueda llegar a ministerios, municipalidades, bancos públicos, instituciones autónomas, universidades, los Supremos Poderes y cualquier otra entidad del Estado. No para decirle a nadie cómo pensar, sino para invitar a cada persona a recordar quién es y por qué decidió servir.
Apacigua hoy me consume cerca de dieciocho horas diarias de trabajo. Lo hago con enorme ilusión, porque creo profundamente en este proyecto y en lo que puede aportar a Costa Rica. Pero no quisiera recorrer este camino solo.
Si este sueño también resuena con vos, te invito a acompañarme con un Empujoncito. Cada aporte ayuda a desarrollar estos talleres, mantener las plataformas, crear nuevos contenidos y llevar este mensaje de conciencia a más personas e instituciones.
Falta poco para tenerlo listo.
Ojalá más seguidores de Apacigua se animen a caminar conmigo. Entre muchos podemos llegar mucho más lejos que uno solo.
Porque un mejor país también se construye cuando quienes lo sirven logran seguir siendo ellos mismos, sin dejar de ser.